Veinticuatro sedes, tres vueltas, tres rivales. Los trazados son los de verdad: la forma de cada circuito está tomada de su geometría real, porque el dibujo de una calle es un dato geográfico y no es de nadie. Lo que no usamos son los nombres ni la cartelería, que sí son marcas: cada sede lleva el nombre de su país, y donde el país repite, el de la ciudad. Nada más. Trazados de OpenStreetMap vía el conjunto f1-circuits de Tomislav Bacinger (MIT). Sin relación con los dueños de esas marcas.